lunes, 26 de septiembre de 2016

Garbanzos con oreja y setas




Aunque todavía hace calor, el calendario ya hace algunos días que nos ha recordado que estamos en otoño. El otoño me encanta!!! Los colores del bosque, las verduras de otoño, el fresco nocturno (especialmente después de un verano tan caluroso como el de este año!)... Lo único que no me gusta es que los días se acorten. Pero por lo demás, creo que podría vivir en un otoño permanente. 

Uno de los rituales en casa cuando llega esta estación es ir a buscar setas prácticamente cada fin de semana. Nos gusta mucho a todos. Madrugamos, nos preparamos un buen almuerzo y nos vamos a descubrir rincones de Cataluña. Es verdad que hay que ser un poco cuidadoso con esto. No te puedes meter en un bosque "a la brava" sin tener claro donde has dejado el coche y cuatro nociones mínimas de como orientarte. No somos unos expertos montañeros, así que vamos con todo el respeto del mundo. Y después está que hay muchos tipos de setas y no todos son comestibles. Así que nos limitamos a las que conocemos bien, que son unas cuantas. 

Este año aún no hemos ido... y es que la falta de lluvias durante el verano parece que retrasara la temporada. Eso, siendo optimista. Porque también puede ser que no haya temporada... Aunque ni que sea por dar un paseo por la montaña, seguro que no tardaremos mucho en hacer una incursión. 

Lo curioso es que en los mercados si que hay setas, y a un precio bastante razonable teniendo en cuenta que prácticamente no hay... Supongo que las traen de otros sitios. 

Aquí os dejo una idea para preparar con setas. Admite cualquier seta que tengáis, hasta champiñones. No tendrá el mismo sabor, pero seguro que está rico. Y es que los platos de cuchara empiezan a apetecer... 


INGREDIENTES
400g de garbanzos ya cocidos
Una oreja de cerdo
Una zanahoria
Una cebolla
Una hoja de laurel
Un puerro
Unos dientes de ajo
Un chorizo pequeño
500g de setas variadas (en mi caso, lenguas de vaca, trompetas amarillas y trompetas negras)
Sal
Pimienta
AOVE

ELABORACION
Ponemos la oreja de cerdo a hervir. Lo más rápido es en olla exprés. Le añadimos el chorizo, el puerro, un par de dientes de ajo y las  hojas de laurel. Tardará unos 20 minutos. Una vez hervida la troceamos y la reservamos. Troceamos también el chorizo y reservamos. 

En una sartén grande (nos tiene que caber todo!!) ponemos a pochar la cebolla y la zanahoria cortadas en brunoise. Cuando casi estén, añadimos las setas troceadas y sofreímos. Cuando las setas empiecen a dejar ir el agua, añadimos los garbanzos, el chorizo y un par de dientes de ajo machacados. Salpimentamos y añadimos un poquito más de aceite si es necesario. Tapamos y dejamos que los sabores se amalgamen durante unos 10 minutos a fuego lento. Esta más rico hecho con antelación. 



viernes, 23 de septiembre de 2016

Ramen con atun fresco


Seguro que alguna vez habéis visto las sopas de fideos instantáneas chinas. O incluso las habéis probado. Normalmente llevan unos fideos secos y un par de bolsas, una de "caldo deshidratado" y otra de "aderezo". Bien, pues esos fideos tienen su versión "gourmet" en la comida japonesa. El Ramen. Y si primero fue el shushi y las gyozas, ahora llega con fuerza a muchos restaurantes este riquísimo plato, que podría llegar a ser considerado "comida rápida". Os anticipo que es adictivo y que es super fácil de preparar si tienes todas las "bases", siendo la mas importante el caldo. 
En casa nos estamos convirtiendo en asiduos así que seguro que pronto os traigo otra versión!!. 



Como ya os he dicho, el ramen es la versión japonesa (y cool) de la sopa de fideos chinos. Los ingredientes más importantes del ramen son los "men" o fideos, la sopa, el "tare" o aderezo y el "gu" o acompañamiento que se añada al plato.

Fideos
Es el que da nombre al plato, ya que proviene de la palabra china “ra” (estirar) y “mien” (fideos). El fideo se elabora con harina de trigo, agua, sal y kansui (en origen un agua carbonatada de una fuente natural de Mongolia). En ocasiones, se utiliza huevo en lugar de kansui para darle a la pasta su característico color amarillo. También, se utiliza la sémola, en lugar de harina de maíz, para elaborar los fideos.

Sopa
Aún cuando muchos consideran que lo más importante del ramen es el tipo de fideo, la manera más fácil de diferenciar las variantes es por la sopa en la que se sirve la pasta. Las más características son:

Shōyu (lit: Salsa de soja): Considerada la más japonesa. Se compone de pollo, al que se le agrega un par de cucharadas de espesa salsa de soja al ser servida. Tradicionalmente se le agrega después rayu (extracto de pimiento rojo con aceite de sésamo) al gusto.
Tonkotsu (lit: Huesos de Cerdo): La sopa esta principalmente basada en cerdo, tiene bastante cuerpo y contenido graso. El caldo generalmente es de color blanco. Originario del norte Kyushu.
Miso: Creado en Sapporo en 1955. Se prepara generalmente a base de pollo, y se mezcla con alguna variedad de miso al ser servida. Es común agregarle una cucharada de mantequilla.
Shio (lit: sal) : La más simple de todas las variedades, y en la que se siente la mayor influencia china. Se considera muy popular en Hokkaidō. La sopa es transparente y su sabor es más directo.

De éstas se desprende una variedad mayor, aunque generalmente la única diferencia es lo que se utiliza como gu.

Tare 
Una salsa a base de mirin, sake y salsa de soja

Gu 
En realidad, casi cualquier cosa puede servir como acompañamiento y la mayoría de las veces se deja a la elección del consumidor. Las opciones más comunes son huevos hervidos, menma o shinachiku (encurtido de tronco de bambú muy joven), nori, wakame, rebanadas de cerdo, chashū, negi (cebollino), naruto, kimuchi y verduras hervidas.

En mi caso los ingredientes han sido:

Fideos: Men de huevo.
Sopa: Un caldo ligero de pescado en el que también he hervido las algas wakame y las setas para que dieran más sabor. 
Tare: Salsa de soja, mirin y aceite de sésamo
Gu: Atún fresco, wakame, cebolleta y setas “oreja de judas”. 


Pero vamos con los ingredientes y la receta en detalle. 

INGREDIENTES (para 2 personas)
120g de fideos “Men” de huevo
500ml de caldo de pescado
2 cucharadas de salsa de soja 
2 cucharadas de mirin (vino de arroz)
1 cucharada de aceite de sésamo
5g de alga wakame seca
4 setas “oreja de judas” secas
300g de atún fresco
1 cebolleta
Sésamo tostado (opcional)
Sal
Pimienta
AOVE


ELABORACION
Pues algo que parece tan complejo, no podía ser más fácil de preparar...
Primero herviremos los fideos durante dos minutos en agua. Los escurrimos y refrescamos para cortar la cocción. Reservamos.
Calentamos el caldo de pescado y en el hervimos las setas secas y el alga wakame.
Salpimentamos el atún y lo pasamos por una plancha bien caliente con unas gotas de aceite. Un par de minutos por cada lado. Podemos opcionalmente ponerle unas semillas de sésamo. Reservamos.

Para montar el plato (si seguís el orden de las fotos, lo veréis claro) , echamos en cada bol una cucharada de salsa de soja, una de mirin y media de aceite de sésamo. Ponemos encima los fideos. Regamos con el caldo, a la vez añadimos las setas y el alga wakame. Inmediatamente disponemos el atún y ya al final la parte verde de la cebolleta cortada muy finita.
Hay que servir inmediatamente.






lunes, 19 de septiembre de 2016

Gofres belgas con crema de queso y frambuesas


Mi hijo ha empezado este año la ESO. Se hace mayor... Y ahora su horario también es de mayor. Empieza a las 8 y sale a las 14:30. Tienen media hora para almorzar a las 11. Son muchas horas y necesita estar a tope para rendir y no acabar agotado.

Así que es mas importante que nunca que haga un buen desayuno en casa, además de llevar un bocadillo para media mañana.

Solo llevan una semana, así que estamos haciendo "pruebas" para ver que le apetece mas a las 7:30 y con que lleva mejor la mañana. Hemos probado con tostadas con queso fresco y membrillo, con bizcocho, con cereales y también con estos gofres. Todo acompañado con un buen vaso de leche y un zumo de fruta fresca. Los gofres son los que llevan más lío... La masa se puede dejar preparada la víspera, pero los tienes que hacer al momento. Aún así, vale la pena... Están deliciosos. A mi me toca madrugar un poquito mas, pero por los hijos (y por una misma!!) se hace lo que sea.

Creo que lo mejor es eso, variar. Tomar cada día lo mismo es muy monótono y aburrido, así que seguiremos probando desayunos. Y seguro que estas gofres las repetimos mas de un día!!

Esta receta es de Virginia Sweet&Sour



INGREDIENTES (Para unos 8 gofres)
250g de harina común
25g de levadura fresca
150g de azúcar perlado (o azúcar común, pero entonces no quedaran tan crujientes)
200ml de leche
100g de mantequilla sin sal
3g pizca de sal
Una cucharadita de azúcar avainillado
2 huevos (separadas claras de yemas)
Un poco de mantequilla para cocer las gofres

Para la crema de queso con frambuesas:
100g de queso fresco
40g de frambuesas
Una cucharada de miel

Unas frambuesas para decorar

ELABORACION
Ponemos un cazo al fuego y vertemos toda la leche, excepto un vaso pequeño. Añadimos la mantequilla al fuego y dejamos que se vaya fundiendo, sin que llegue a hervir. Cuando esté totalmente fundida retiramos y dejamos que enfríe un poco. Añadimos entonces las yemas de huevo, una a una y rompiéndolas bien para que no se nos cuajen al incorporarlas. Reservamos.
Calentamos ligeramente la leche que habíamos reservado y disolvemos en ella la levadura fresca. En un bol tamizamos la harina y le añadimos  la sal y el azúcar de vainilla. Si no tenemos azúcar perlado, es el momento también de añadir el azúcar común.

Hacemos un hueco en el centro de la mezcla de harina y añadimos en él,  la mezcla de leche,  yemas y la mantequilla y la leche con la levadura fresca. Mezclamos bien,  hasta obtener una masa similar a la de las crepes pero un poco más espesa. Cubrimos nuestra masa con un paño de algodón y dejamos levar a temperatura ambiente hasta que haya doblado su volumen (algo menos de una hora). Añadimos entonces el azúcar perlado mezclandolo bien por toda la masa, con la ayuda de una espátula.

Montamos las claras a punto de nieve y las añadimos a la mezcla anterior con movimientos envolventes. Mi gofrera es apta para cocina de gas. En cualquier caso, la tenéis que calentar antes de empezar a formar las gofres. Yo he usado un poquito de mantequilla en el molde para que no se pegue la masa. Ponemos un poco de masa en el centro de cada hueco (dependerá del tamaño de vuestra gofrera), y lo repartimos ligeramente por todo el hueco. Cerramos la gofrera y, en mi caso, la tenemos unos tres minutos por cada lado a fuego medio. Abrimos la gofrera, desmoldamos y repetimos la operación hasta acabar la masa.

Para la crema de queso con frambuesas, rompemos estas ligeramente con un tenedor y añadimos al queso fresco (que es mejor que este a temperatura ambiente) junto con la miel. Removemos bien.

Servimos las gofres con un poco de crema de queso y frambuesas y algunas frambuesas frescas.




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